¿Cuánto cuesta escribir una novela?

Parece que para valorar algo en su justa medida lo tenemos siempre que cuantificar. Todos lo hacemos y es muy lógico, las cifras tienen una exactitud, una precisión, que entendemos siempre a la primera. Medimos tiempos, distancias, cantidades… Las unidades de medida son las que lo colocan todo en su sitio y ordenan, magnificando o minimizando, lo que pensamos dándole un valor real que podemos manejar.  Para valorar lo que cuesta escribir una novela, muchos escritores lo cuentan en tiempo (a más tiempo, más esfuerzo invertido), pero a mi me cuesta verlo solo así.

Optimized-christin-hume-505823-unsplash (1)
Photo by Christin Hume on Unsplash

 

«Cuánto tiempo tardaste en escribir esta novela», suele ser pregunta obligada en las entrevistas que se le hacen a todos los autores y de algún modo se busca con ello valorar si hay trabajo detrás. La mayoría contesta con unidades reales: tres, seis meses, diez meses, un año, tres… Parece que tiempo es sinónimo de cuidado y calidad, y guarda cierta relación, pero no siempre es así.

Para mí, el tiempo que se le dedica a escribir no son solo las horas de edición del archivo del manuscrito, hacerte un esquema en una libreta bonita ni llenar el corcho de la pared de notas pinchadas con chinchetas de colores. Escribir es despertarte a las cinco de la mañana y no conseguir que tu cerebro desconecte y te permita dormir un poco más, porque se empeña en desarrollar esa escena que llevas tanto tiempo pensando; es quedarte en blanco en la cola del supermercado porque acabas de encontrar la solución a un problema que no veías claro; es pasar horas buscándole un nombre a tu protagonista que encaje con la historia, la época y, además, suene redondo cuando lo pronuncias en voz alta; es soñar tu historia y sentirla tuya; escribir es… son miles de cosas.  ¿Cómo medirlo entonces?

Como lectores, en muchas ocasiones por no decir en casi todas, no somos conscientes de lo que cuesta escribir una historia, del trabajo que hay detrás de esas hormiguitas negras que vemos en hilera sobre el papel. Generalmente solo lo valoramos con lo que nos ha hecho sentir, pero hay mucho más a tener en cuenta (o al menos deberíamos pensar en un poco en ello). El proceso es largo y laborioso y por mucho que lo cuantifiquemos nos quedaremos siempre cortos. Y no solo hablo de las novelas documentadas y complejas, esas por supuesto mucho más, también hay trabajo en aquellos libros destinados al ocio, a entretenernos, a contarnos una historia sencilla que nos haga despegar los pies del suelo. Y es que, en muchas ocasiones, cuando se juega con los sentimientos contar algo es más complejo de lo que creemos porque tu misión como creador es conseguir que el lector reaccione, que sueñe, que piense… Que se haga un hueco dentro de la historia. Y eso no es fácil, cada lector lleva de la mano una maleta llena de experiencias que inevitablemente le harán reaccionar de una u otra manera con las que tú le propones. Todos leemos diferente.

Los que escribimos, muy a menudo, tampoco sabemos valorar el esfuerzo que nos ha supuesto. La mayor parte del tiempo vas en volandas persiguiendo tu idea igual de tenaz que un perro de caza que sigue el rastro de su presa. Esta profesión tiene mucho de vocacional.

En mi caso —ni soy profesional ni escritora mapa, ni siquiera me considero escritora, así que no os toméis esto como un modelo a seguir—, no trazo una escaleta definida y completa antes de sentarme a escribir. Por eso para mí, quizá el momento de comenzar a teclear la historia es anímicamente el peor, porque supone ver la cuesta muy empinada; es cuando empiezo a ser consciente de todo lo que me falta para tener concluido el trabajo. Porque, aunque tengo los puntos fuertes de la historia en notas pinchadas en el corcho que tengo frente a mí en la pared, aún me queda trazar mentalmente las líneas que van de A a B, terminar la labor de documentación (esa siempre dura hasta el final porque surgen detalles continuamente que hay que revisar y consultar) y romperme la cabeza eligiendo palabras y formando frases. Y aunque pueda parecer ese el comienzo —un escritor mapa llevaría meses trabajando en ello y tendría la novela totalmente planteada—, no creáis que lo es. Para mí es el ecuador de mi trabajo, el punto medio, porque cuando me siento ante la pantalla llevo ya invertido bastante tiempo en pensarla, en darle forma y en buscar la información que me permita sentar una base con la que trabajar, aunque no lo lleve organizado con precisión militar. Y quedan entonces meses de pulsar teclas, de retroceder, borrar y volver a reconstruir frases, de pensar previamente cada escena y de retocarlas una y otra vez. Y cuando crees que has terminado porque lees la palabra fin en el monitor, toca volver al principio, revisarlo leyendo el todo completo y corregir y pulir.

En ese punto, si se puede, si consigo que alguien quiera leerme, es cuando intento que otros miren por mí: los lectores cero —para uno mismo en ese instante la historia es perfecta, pero no es así, puedes haber dejado de contar o contado en exceso, y por la proximidad en el tiempo no eres objetivo con ella—, y tras su veredicto y opiniones siempre dejo transcurrir unos meses para tomar perspectiva antes de revisarla a fondo, darle otra pasada de corrección y, o bien enviarla a la editorial o corregir, corregir y corregir para que llegue lo mejor posible a las manos del lector.

Como veis, el trabajo es arduo, por eso no es sencillo de valorar porque, además, cada novela es un mundo, algunas salen solas y otras se empeñan en ponértelo difícil.

Así que, ¿cuánto cuesta escribir una novela? Nunca dudéis que mucho. Aunque pueda ser un mucho a secas dicho con la boca pequeña o mucho, mucho, mucho.

¿Has pensado en ponerte a escribir?

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s