Tres, dos, uno… ¡Estamos en el aire!

Cuando recuperé los derechos de ¿Aún quieres saber qué me hace reír? y lo comenté a mis contactos más allegados, alguien me hizo saber que acababa de comprárselo aunque aún no lo había leído. Esa persona no me dijo nada, no directamente, pero yo pensé: Qué mal, ¿no? Acaba de comprar un libro y el propio autor le cuenta que va a revisarlo y mejorarlo en lo que pueda. Me sentí un poco ruin, aunque en mi defensa diré que no lo dejé pasar, el runrún continuó en mi cabeza, e imaginé a todas aquellas personas (amigos sobre todo) que me compraron en su momento, pensando algo parecido. Si merecería la pena, si iban a encontrar más de lo mismo… Eso me hizo sentir peor.

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Photo by Anete Lūsiņa on Unsplash

(Mi protagonista, Lucía, comienza la novela haciendo la maleta, poco imagina ella que su viaje a Milán no va a resultar como esperaba).

 

Yo sé que a algunos de vosotros ni se os pasaría por la cabeza. Yo no lo hago (compro hasta los libros de aquellas personas de las que he sido lectora cero y tengo el manuscrito en mi ordenador), pero no quiero dejar a nadie con esa sensación de que me estoy aprovechando lavándole la cara para volver a relanzarlo y todo eso.

Ebook - portadaAsí que, sí, ¿Aún quieres saber qué me hace reír? ya está disponible en digital (desde ayer, pero no dije nada porque quería redactar esto), pero no lo compréis porque los días 21, 22 y 23 de abril (coincidiendo con el día del libro) será gratuito para todos.

Con esto me quedo más tranquila pensando que los que ya lo tenían lo pueden conseguir solo con un clic, remasterizado y con vestido nuevo, y no me siento culpable de rascarles la cartera. Y no nos engañemos, para los lectores curiosos que no me conozcan quizá sea una forma de acercarme a ellos.

Enlace – Punto de venta

La historia es la misma, pero he puesto todo mi empeño (y tres años de aprendizaje) en explicar mejor las ideas, pulir el texto, redondear alguna escena y añadir palabras (muchas palabras, en total ha engordado once mil, pero si cuento las que he borrado para escribirlas más bonitas esa cifra se duplica).

La portada también es nueva y ¡azul! como los ojos de mi protagonista (que no, que no, que en realidad soy muy de azules) y estoy ansiosa por saber si los cambios han sido para mejor. Ya me contaréis, o no, el feedback nunca ha sido mi fuerte, pero igual un día cambian las tornas.

 

¡Ah! Y pronto estará en tapa blanda (bolsillo), con una portada así no he podido resistirme a maquetarla.

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